1.Limpieza suave: Usa un paño seco y suave, tipo microfibra, para eliminar el polvo de la superficie. Evita productos de limpieza agresivos que puedan dañar la pintura o el acabado.
2.Ubicación adecuada: Mantén la pieza en un lugar con temperatura estable, lejos de la luz solar directa o la humedad, ya que pueden afectar el óleo con el tiempo.
3.Manipulación cuidadosa: Evita tocar directamente la superficie para prevenir marcas de grasa o daños en la pintura.